El patio de mi casa
La chapa más pegadiza del recreo. Ideal para nostálgicas del corro y la comba. Y para gente con patios particulares. :)
Hay una edad en la que cantábamos esta canción sin pensar demasiado en la letra.
Y otra en la que descubres que, efectivamente, cada casa es particular.
Porque todas tienen sus manías. La silla donde nadie se sienta. El cajón lleno de "por si acaso". La taza favorita. Ese familiar que siempre cuenta la misma historia. Las plantas que sobreviven contra todo pronóstico.
Quizá por eso esta canción sigue despertando sonrisas. No solo porque nos devuelve al recreo, al corro o al patio del colegio. También porque nos recuerda que crecer consiste en descubrir que todas las familias son un poco peculiares... empezando por la nuestra.
Esta chapa es un pequeño homenaje a una de esas canciones populares que pasan de generación en generación sin necesidad de aprenderlas. Simplemente aparecen. Un día te sorprendes tarareándola y, sin darte cuenta, alguien termina la frase.
Porque el patio de mi casa es particular.
Y el de la tuya... seguro que también.