Si estás pensando en hacer chapas personalizadas, probablemente ya tengas más o menos claro el diseño. Y entonces llega una pregunta que parece facilísima hasta que tienes tres chapas delante:

¿Qué tamaño elijo?

En Chapatízate trabajamos principalmente con tres tamaños de chapa redonda: 25 mm, 38 mm y 59 mm. Y no, no hay uno que sea mejor que los demás. Una chapa pequeña puede quedar estupenda con un diseño que en 59 mm resultaría enorme, y una frase que funciona perfectamente en 59 mm puede convertirse en jeroglífico si intentamos meterla en 25.

Después de más de veinte años haciendo chapas, nuestra regla básica es bastante sencilla:

cuanto más tenga que contar el diseño, más espacio necesita.

Pero vamos por partes.

Respuesta rápida: ¿qué tamaño de chapa necesito?

Si no quieres leer toda la guía, esta sería nuestra recomendación general:

25 mm

Lo elegiríamos para: símbolos, dibujos sencillos, palabras o mensajes muy cortos.

Mejor evitarlo si: hay mucho texto, una foto o detalles pequeños.

38 mm

Lo elegiríamos para: frases cortas, ilustraciones, logos y la mayoría de diseños.

Mejor evitarlo si: el contenido es especialmente complejo o necesita verse desde lejos.

59 mm

Lo elegiríamos para: frases largas, fotografías, ilustraciones detalladas y diseños que quieres que destaquen.

Mejor evitarlo si: buscas algo pequeño o discreto.

Si tienes dudas y buscas un tamaño todoterreno, 38 mm suele ser el punto de partida más fácil.

Chapas de 25 mm: pequeñas, discretas y muy agradecidas con los diseños sencillos

25 mm son 2,5 centímetros de diámetro.

Parece una obviedad escribirlo, pero una pantalla engaña muchísimo. Un diseño puede verse enorme mientras lo estamos preparando en el ordenador y convertirse en algo minúsculo cuando lo imprimimos a su tamaño real.

Las chapas de 25 mm funcionan especialmente bien cuando el diseño tiene una idea muy clara y pocos elementos.

Un símbolo. Una cara sencilla. Una palabra. Una inicial. Una ilustración pequeña con una silueta reconocible.

También son estupendas para llevar varias chapas juntas en una cazadora, una mochila o un bolso sin que aquello acabe pareciendo el medallero de un general soviético.

¿Cuándo elegiríamos 25 mm?

  • Para un icono o símbolo.
  • Para una palabra o una frase realmente corta.
  • Para diseños gráficos muy sencillos.
  • Para hacer conjuntos de varias chapas.
  • Cuando quieres que la chapa sea un detalle y no la protagonista.

¿Y cuándo no?

Cuando empezamos a hacer malabarismos para que todo quepa.

Si hay que reducir muchísimo una tipografía, conservar detalles pequeños de una ilustración o meter una frase de tres líneas, probablemente el diseño esté pidiendo otro tamaño.

Que algo quepa no significa que se vea bien.

Y esta es una de las cosas que más hemos aprendido haciendo chapas: imprimir pequeño no consiste simplemente en coger un diseño grande y reducirlo.

Chapas de 38 mm: el término medio que funciona para casi todo

38 mm son 3,8 centímetros de diámetro y, para nosotros, es probablemente el tamaño más versátil.

Sigue siendo una chapa relativamente pequeña para llevar en una chaqueta, bolso o mochila, pero ya tenemos bastante superficie para trabajar con una ilustración, una frase o una combinación de ambas.

Por eso, cuando alguien nos pregunta qué tamaño escoger y el diseño no tiene ninguna necesidad especial, 38 mm suele ser nuestra primera opción. Por eso también es el tamaño que sale por defecto en todo nuestro catálogo.

¿Qué funciona bien en 38 mm?

Frases cortas con una tipografía clara, retratos sencillos, ilustraciones, logos, dibujos con algo más de detalle y prácticamente cualquier diseño pensado desde el principio para una chapa.

Aquí ya podemos jugar más con la composición.

Pero tampoco hay milagros.

Una cita de Virginia Woolf de cuatro párrafos seguirá sin caber. Por mucho cariño que le tengamos a Virginia.

Chapas de 59 mm: cuando queremos que el diseño se vea

59 mm son 5,9 centímetros de diámetro.

La diferencia con 38 mm parece pequeña sobre una regla, pero puesta en una prenda se nota muchísimo. Hay bastante más superficie para trabajar y eso permite que una fotografía, una ilustración o una frase respiren.

Es el tamaño que elegiríamos cuando la legibilidad importa especialmente o cuando queremos que la chapa tenga presencia.

¿Cuándo tiene sentido elegir 59 mm?

  • Cuando hay una frase relativamente larga.
  • Cuando utilizamos una fotografía.
  • Cuando la ilustración tiene detalles que queremos conservar.
  • Cuando necesitamos que el mensaje pueda leerse con facilidad.
  • Cuando la chapa forma parte de una campaña, evento o reivindicación y queremos que sea visible.
  • Cuando, sencillamente, queremos un chapón, jiji.

Hay fabricantes internacionales que recomiendan precisamente los tamaños cercanos a 58-59 mm para mensajes, campañas, fotografías o diseños que necesitan mayor visibilidad.

Pero más grande tampoco significa automáticamente mejor.

Una ilustración diminuta y sencilla puede quedar estupenda en 25 mm y sentirse absurdamente vacía en 59. El tamaño debe acompañar al diseño, no sustituirlo.

¿38 o 59 mm para una chapa con texto?

Aquí la respuesta depende mucho más de la cantidad de texto que del número de milímetros.

Por ejemplo:

“Carpe diem” puede funcionar perfectamente en 25, 38 o 59 mm si adaptamos el diseño.

Una frase de ocho o diez palabras probablemente nos lleve hacia 38 o 59 mm.

Y si necesitas poner un nombre, una fecha, una frase, el nombre de la asociación y además un logo... seguramente tengamos que hablar. ?

Hay otra cuestión importante: la tipografía.

Una letra gruesa, sencilla y con buen contraste aguanta tamaños mucho menores que una tipografía fina o muy ornamentada. Dos diseños con exactamente el mismo número de palabras pueden necesitar tamaños diferentes.

Por eso, cuando hacemos chapas personalizadas, no miramos solamente cuánto texto hay. Miramos cómo va a verse cuando la chapa exista de verdad.

¿Qué tamaño elegir para una chapa con foto?

Aquí normalmente preferimos 59 mm.

En una fotografía hay información que desaparece mucho antes de lo que imaginamos: expresiones, ojos, caras de varias personas, fondos, pequeños objetos...

Eso no significa que no pueda hacerse una chapa fotográfica de 38 mm. Puede quedar estupenda si tenemos, por ejemplo, un retrato muy cerrado y una fotografía con buena calidad y contraste.

Pero si aparecen varias personas o queremos conservar detalles, esos 21 milímetros extra nos dan bastante aire.

Para fotografías, además, hay otra cuestión tan importante como el tamaño de la chapa: la calidad de la imagen original. Pero esa merece una guía propia.

¿Qué tamaño de chapa queda mejor en una mochila?

Aquí podemos permitirnos casi cualquiera.

En una mochila, las chapas de 25 mm funcionan muy bien agrupadas, mientras que una de 59 mm puede actuar como pieza principal. Las de 38 mm quedan justo en medio y son probablemente las más fáciles de combinar.

De hecho, mezclar tamaños suele resultar bastante más interesante que colocar cinco chapas idénticas perfectamente alineadas. Esto es una mochila, no una formación de la Guardia Real.

mochila con chapas

¿Y para una chaqueta?

Depende bastante de dónde quieras colocarla.

En una solapa o una zona pequeña, 25 o 38 mm suelen resultar cómodas. En una cazadora vaquera, una chaqueta gruesa o una prenda donde quieras que el diseño destaque, 59 mm tiene mucho más sentido.

También hay una cuestión práctica: cuanto mayor es una chapa, mayor presencia física tiene sobre el tejido. Para prendas muy finas solemos preferir tamaños pequeños o medios.

Entonces, ¿cuál elegimos?

Si tuviéramos que resumir veinte años de chapas en tres líneas:

25 mm: menos es más.
38 mm: vale para casi todo.
59 mm: dame sitio, que tengo cosas que decir.

Pero nuestra recomendación más importante sería otra:

Elige el tamaño pensando en el resultado real, no en cómo ves el diseño en la pantalla

Antes de imprimir una tirada, nosotros comprobamos los diseños a tamaño real. Es la única forma de saber si esa frase sigue leyéndose, si una cara conserva sus rasgos o si ese pequeño detalle que parecía fundamental acaba convertido en una manchita indescifrable.

Y si vas a encargarnos chapas personalizadas y no sabes qué tamaño elegir, tampoco necesitas resolverlo tú antes de escribirnos. Cuéntanos qué quieres hacer, enséñanos el diseño si ya lo tienes y te diremos qué tamaño creemos que le sienta mejor.

Al fin y al cabo, después de unas cuantas miles de chapas, alguna pista tenemos. :)

Y si nada te convence, podemos hablar. Estamos añadiendo dos tamaños nuevos al catálogo y aunque de momento solo las tenemos en nuestra tienda física podemos trabajar con ellas. 
Hablamos de las chapas de 32 mm y 44 mm. Lo que vendría a ser un "para las indecisas". La de 32 funciona como la de 25 pero para gente con presbicia (no lo negamos) y la de 44 es para esos momentos en que quieres algo más pero sin llegar al chapón. A mí este tamaño (el de 44) me tiene muy enganchada últimamente. 

Por cierto: 

- Un euro mide 23,25 milímetros de diámetro.

- La moneda de 2 euros mide 25,75 mm.

Ahora sí, fin de la guía chapera. :D

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